¿Cuánto tiempo toma aprender inglés? Los niveles A1 a B2, explicados sin cuentos
«Inglés en 3 meses». «Habla como nativo en 30 días». «Aprende mientras duermes». Si algo de eso funcionara, yo estaría jubilado en una isla y tú no estarías leyendo esto.
Después de 20 años enseñando inglés, te confirmo lo que ya sospechas: aprender un idioma toma tiempo, y quien te vende lo contrario te está vendiendo algo más que clases. La buena noticia es que ese tiempo se puede calcular con una precisión bastante decente. La mala es que la cuenta no sale en meses: sale en horas.
La única cifra seria: horas guiadas por nivel
Cambridge English publica estimaciones de «horas de aprendizaje guiado» (clases y estudio supervisado) para llegar a cada nivel del MCER partiendo desde cero. Son cifras acumuladas, es decir, el total desde el principio y no lo que cuesta cada escalón:
- A2: entre 180 y 200 horas.
- B1: entre 350 y 400 horas.
- B2: entre 500 y 600 horas.
- C1: entre 700 y 800 horas.
Cambridge calcula, además, unas 200 horas para pasar de un nivel al siguiente.
Antes de que te emociones o te deprimas, tres aclaraciones honestas. Primera: son promedios, no promesas. Segunda: no están pensadas específicamente para hispanohablantes. Tercera: el propio Cambridge reconoce que influyen factores como tu experiencia previa con idiomas y la intensidad con que estudias. Y ojo con la palabra «guiadas»: ver series con subtítulos en español mientras haces otra cosa no cuenta como hora de estudio, por mucho que tu conciencia lo desee.
De horas a calendario: la aritmética que nadie te muestra
Las horas no sirven de mucho hasta que las conviertes en semanas. La cuenta es simple (horas necesarias ÷ horas que estudias por semana). Estas cifras son aritmética mía a partir de los datos de Cambridge, no una cifra oficial. Para llegar a B2 desde cero (500–600 horas):
- 1 hora a la semana: entre 9 años y medio y 11 años y medio. Eso no es un plan, es un pasatiempo con buenas intenciones.
- 3 horas a la semana: entre 3 y 4 años.
- 5 horas a la semana: entre 1,9 y 2,3 años.
- 10 horas a la semana: entre 1 y 1,2 años.
Ahora hagamos la cuenta de los «3 meses». Tres meses son unas 13 semanas. Estudiando 10 horas semanales, un ritmo que casi nadie sostiene, sumas unas 130 horas: menos de las 180 a 200 que Cambridge estima para llegar a A2. Es decir, con disciplina de monje no llegas ni al segundo nivel. Y eso sin contar que la mayoría de las promesas de «3 meses» no mencionan en qué nivel terminas.
Los niveles, uno por uno
- A1, el punto de partida. Te presentas, haces y respondes preguntas muy básicas sobre ti. Es el nivel donde todo suena a ruido, pero a ruido con esperanza.
- A2 (≈180–200 h). Te manejas en situaciones cotidianas: compras, familia, trabajo, lugares cercanos, con frases simples. Ya puedes sobrevivir, pero todavía no conversar.
- B1 (≈350–400 h). Entiendes lo esencial cuando el tema te es conocido y te defiendes en casi cualquier situación de viaje. Aquí empieza el «intermedio» de verdad, el que no se declara solo.
- B2 (≈500–600 h). Entiendes las ideas principales de textos complejos y conversas con tal espontaneidad que hablar con un nativo ya no es deporte extremo para ninguno de los dos. Es el nivel que suelen pedir en entrevistas laborales y procesos académicos (de eso hablaremos en otro artículo).
Cada escalón tiene su propio sabor. Los primeros niveles dan victorias rápidas y visibles; en el tramo B1 a B2 los avances se sienten más lentos, y ahí es donde mucha gente concluye, por error, que «ya no avanza».
Por qué tu reloj no corre igual que el de otro
Dos personas con las mismas 500 horas pueden terminar en lugares distintos. Cambridge menciona como factores tu experiencia con otros idiomas, la intensidad del estudio, la edad y cuánto inglés practicas fuera de clase. Dicho en criollo: no es lo mismo estudiar tres horas el domingo en un solo bloque que 30 minutos casi todos los días, ni es lo mismo empezar con motivación que con una deuda de «tengo que sacar el B2 para la promoción».
Y hay un factor del que nadie habla en la publicidad: la calidad de esas horas. Una hora hablando con alguien que te corrige vale más que una hora repitiendo frases que nadie evalúa.
Cómo acortar el camino (sin magia)
- Frecuencia sobre maratones. Poco y seguido le gana a mucho y de vez en cuando.
- Habla desde el primer día, con alguien que te corrija. Sí, da pena. La pena se quita; el error fosilizado, no tanto.
- Ponle un nivel y una fecha a tu meta. «Quiero mejorar mi inglés» no es una meta. «B1 en 12 meses para mi trabajo» sí lo es.
- Mide de vez en cuando. Sin saber dónde estás, no puedes saber cuánto falta.
Haz tu cuenta hoy
Todo lo anterior se resume en una cuenta que puedes hacer en cinco minutos: toma las horas que te faltan para tu meta y divídelas entre las horas que de verdad puedes estudiar por semana, no las que te gustaría estudiar. El resultado es un plazo en semanas. Si te sorprende, mejor enterarte hoy que en diciembre. Y si conoces a alguien que sigue creyendo en el «inglés en 3 meses», pásale este artículo: te lo agradecerá en junio.
Tu punto de partida
Ahora bien, para saber cuántas horas te faltan necesitas saber desde dónde partes. Ese es el dato que te da el diagnóstico gratuito de Wisdom Academy, mi centro de idiomas 100 % virtual: 25 preguntas que te muestran tu nivel estimado y en qué temas estás fuerte y en cuáles flaqueas. Con ese mapa diseñamos tu programa, y en la primera clase, que tiene una base oral, comprobamos en la práctica cómo se ve ese nivel cuando hablas. Si quieres ese punto de partida, el diagnóstico es gratuito:
Haz tu diagnóstico gratuito de nivelFuentes
- Cambridge English. Guided learning hours (horas de aprendizaje guiado por nivel del MCER, cifras acumuladas y factores que influyen): support.cambridgeenglish.org
- Cambridge University Press (2013). Guide to the CEFR (mismas cifras para A2, B1 y C1; el documento está alojado en cefr.schools.ac.cy).
- Council of Europe. Niveles comunes de referencia, escala global: coe.int
- Las proyecciones en años (horas por semana) son cálculo propio sobre las cifras de Cambridge, no un dato publicado.