Tu plan de «inglés en 6 meses» tiene un error de cálculo
Es enero. En una reunión de quince minutos que dura una hora, tu jefe suelta, como quien comenta el clima, que la vacante de coordinación «requiere B2». Tú, con la serenidad de quien no entendió del todo el último correo en inglés, respondes: «Tranquilo, en seis meses lo tengo».
Seis meses. Ni uno más. Lo anotas en la agenda, compras un curso con descuento de año nuevo y sientes ese alivio tan específico de quien resolvió un problema sin haber hecho todavía nada.
Es junio. El curso sigue en la lección dos, el correo en inglés sigue sin traducirse solo y la vacante ya tiene nombre propio. (La escena es inventada, pero apuesto a que la reconoces.)
Antes de que te regañes: no eres perezoso ni «malo para los idiomas». Cometiste un error de cálculo que la psicología lleva décadas documentando, y que le pasa hasta a quienes lo estudian. Se llama sesgo de planificación (planning fallacy).
¿Qué es el sesgo de planificación?
Lo bautizaron los psicólogos Daniel Kahneman y Amos Tversky en 1979: es la tendencia a subestimar cuánto tardará una tarea, incluso cuando sabes que tareas parecidas te tomaron más tiempo en el pasado. Tu cerebro funciona como un contratista de obra: siempre te promete entregar en marzo.
Dos detalles lo hacen traicionero. Aparece sobre todo cuando predices tus propias tareas (un observador externo suele ser más pesimista que tú), y saber que existe no te vacuna.
Los estudiantes que perdieron contra su propio peor escenario
En 1994, los psicólogos Roger Buehler, Dale Griffin y Michael Ross le preguntaron a 37 estudiantes cuánto tardarían en terminar su tesis. En promedio calcularon 33,9 días; si todo salía lo peor posible, 48,6. Terminaron en 55,5 días. Solo cerca del 30 % entregó cuando había dicho.
O sea: perdieron contra su propio escenario pesimista, ese que habían llamado «lo peor que podía pasar».
Seamos justos: 37 estudiantes no son la humanidad. Pero el mismo artículo encontró el optimismo en otras tareas, académicas y no académicas, y en otro de sus experimentos, cuando pidieron a los participantes pensar en voz alta mientras hacían su cálculo, casi todo su razonamiento giraba alrededor de los pasos futuros del plan y casi nada alrededor de lo que les había pasado en proyectos anteriores. Planificaban con el optimismo del día uno y la memoria del día cero.
El experto en errores de juicio que cayó en el error
La mejor anécdota es del propio Kahneman. Armó un equipo para escribir un libro de texto sobre juicio y toma de decisiones, y todos estimaron unos dos años. Entonces le preguntó a Seymour Fox, el experto en currículos del equipo, cuánto habían tardado otros equipos en proyectos parecidos: ninguno terminó en menos de siete años ni en más de diez, y cerca del 40 % ni siquiera terminó. Fox sabía el dato desde el principio; solo no lo había usado.
El libro tomó ocho años. Un manual sobre errores de juicio, hecho con un error de juicio. Si le pasó a quien escribió el manual, a ti te puede pasar con el curso de enero.
Tu plan de seis meses, visto desde afuera
Hagamos lo que el equipo de Kahneman no hizo: mirar el dato exterior. Según Cambridge English, llegar a B2 desde cero toma unas 500 a 600 horas guiadas, y pasar de un nivel al siguiente, unas 200.
- Desde cero hasta B2 en seis meses: son unas 26 semanas, así que necesitas entre 19 y 23 horas por semana. Eso no es un plan de estudio: es un segundo trabajo de medio tiempo, sin sueldo.
- Subir un solo nivel en seis meses (por ejemplo, de B1 a B2): necesitas casi 8 horas semanales. Mucho más humano, pero hay que cumplirlas.
Y aquí entra el sesgo por segunda vez. Supongamos que planeas esas 8 horas, pero la vida real (reuniones, trancones, cierres de mes, la gripa de febrero) te deja tres a la semana. En seis meses habrías hecho 78 horas: menos del 40 % del camino. Mismo plan, mismo entusiasmo, y otra vez la reunión de junio.
(Estos son cálculos míos sobre las cifras de Cambridge, no datos publicados, y asumen que partes del nivel indicado.)
Mini-prueba: calcula tu plan real en tres pasos
Primero, una pregunta incómoda: ¿cuántas de tus metas de enero seguías cumpliendo en abril? Ese porcentaje es tu dato más honesto, mucho más que tu entusiasmo de hoy.
- Conoce tu punto de partida. Sin tu nivel actual, todo lo demás es adivinanza con calculadora.
- Calcula las horas que te faltan y divídelas entre las horas semanales que cumpliste de verdad la última vez que te propusiste estudiar algo, no entre las que prometiste. Esa es tu visión exterior.
- Si el resultado no te gusta, cambia el plazo o las horas, no la aritmética. Y ponle día y hora: los investigadores han visto que comprometerse con partes concretas de la tarea en fechas concretas (las intenciones de implementación) reduce el sesgo. «Estudio cuando pueda» no es un plan; «martes y jueves a las 7 p. m.» sí.
Un consejo extra: pide una opinión externa. Quien no está ilusionado con tu plan estima mejor que tú, y un profesor con experiencia ve a diario cuánto tardan personas parecidas a ti.
Un plan realista no es un plan pesimista
Nada de esto es para desanimarte. Un plan realista no te quita el entusiasmo: te quita la sorpresa de junio.
Empieza con los pies en la tierra
Tienes tu mini-prueba: úsala esta semana y mándasela a ese compañero que también dijo «en seis meses lo tengo». Y si te falta el primer dato, tu punto de partida, el diagnóstico gratuito de Wisdom Academy, mi centro de idiomas 100 % virtual, te lo da: 25 preguntas que te muestran tu nivel estimado y en qué temas estás fuerte y en cuáles flaqueas. Con ese mapa diseñamos tu programa, y en la primera clase, que tiene una base oral, comprobamos en la práctica cómo se ve ese nivel cuando hablas. Si quieres empezar tu plan con los pies en la tierra, el diagnóstico es gratuito:
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- Kahneman, D., & Tversky, A. (1979). Intuitive prediction: Biases and corrective procedures. TIMS Studies in Management Science, 12, 313–327.
- Buehler, R., Griffin, D., & Ross, M. (1994). Exploring the «planning fallacy»: Why people underestimate their task completion times. Journal of Personality and Social Psychology, 67(3), 366–381. (Texto completo: bear.warrington.ufl.edu)
- Buehler, R., Griffin, D., & Peetz, J. (2010). The planning fallacy: Cognitive, motivational, and social origins. Advances in Experimental Social Psychology, 43. (Revisión general; intenciones de implementación y sesgo en tareas propias frente a ajenas.)
- Kahneman, D. Beware the «inside view». McKinsey Quarterly: mckinsey.com (anécdota del libro de texto; también en Thinking, Fast and Slow, 2011).
- Cambridge English. Guided learning hours: support.cambridgeenglish.org
- Los cálculos de horas por semana (19 a 23 h para llegar a B2 desde cero en seis meses, unas 8 h para subir un nivel y el ejemplo de 3 h semanales) son aritmética propia, hipotética, sobre las cifras de Cambridge, no datos publicados. La escena inicial es ilustrativa.